9.3 la historia de la ciencia

Diego Gonzalez Santamaria

grupo:1182        

 

Las ciencias tal y como se las conoce hoy en día, son producto en primera
instancia por los logros alcanzados en las ciencias naturales y formales durante el
siglo XVII, en lo que se ha dado en llamar como: la primera revolución científica. En
segunda instancia, son producto de las transformaciones en las teorías científicas
clásicas que se dan hacia finales del s. XIX y principios del s. XX, en lo que se ha
dado en llamar como las segunda revolución científica.
Descubrir cuáles son los procesos involucrados y cómo se produce ese
fenómeno denominado: “ciencia”, ha sido una necesidad implícita en la curiosidad
intelectual humana desde que esta comienza a dar sus primeros resultados.. Desde la
antigüedad griega surgieron las primeras interrogantes entorno al quehacer científico y
también desde entonces se buscó descubrir el método que subyace al mismo. Entonces
desde la misma antigüedad griega, surgió lo que en la actualidad se le ha dado en llamar
como metodología de la investigación científica.
El saber denominado ciencia, surge como un quehacer racional, que ha intentado
descifrar principios y leyes implícitos en naturaleza, a partir de la pluralidad de objetos y
de la regularidad y ciclicidad incita en la naturaleza misma. El ser humano en si infancia
cultural, descubre que su cosmos circundante es cognoscible, y que por ello es posible
describirlo, es posible explicarlo e inclusive predecirlo y retrodecirlo.La necesidad de descubrir la racionalidad con que funciona ese fenómeno sociohistórico
que se llama Ciencia, ha seguido presente en tanto el ser humano siga
haciendo ciencia. Esta necesidad se ha acentuado en la presente centuria, al descubrir
las implicaciones que ha tenido la ciencia en todos los campos del quehacer humano,
y muy particularmente las implicaciones que ha tenido de una manera mediata, en
sus relaciones con los procesos tecnológicos.
El concepto de Ciencia de nuestra época, no es el mismo que se tenía en el
renacimiento o en el medioevo o en la antigüedad. Hay mucha diferencia entre las
visiones científicas del mundo de un Aristóteles, un I. Newton y un W. Heisenberg. Por
ello los distintos conceptos de ciencia solo se pueden dilucidar descubriendo su
contexto histórico.
A su vez, teorías científicas que en otro tiempo fueron aceptadas como
verdaderas y que inclusive se mantuvieron por siglos, alrededor un núcleo teórico
homogéneo aceptado por todos los científicos de la comunidad y de la época, esto
último por resolver y explicar tanto problemas teóricos como experimentales de una
manera satisfactoria, terminaron por enfrentarse a una teoría rival en un período
histórico determinado, mostrándose las debilidades de la primera, al punto que termina
por ser desplazada por la segunda, produciéndose así, una “revolución científica”.
Esto nos muestra que la ciencia es un cuerpo teórico supeditado al cambio, por lo que
la Historia de la Ciencia nos descubre el proceso diacrónico en el que se construye una
teoría científica determinada, y de ahí su importancia.
La Historia de la Ciencia, es hoy una disciplina madura con sus propios objetos de
estudio y su propio método, por lo que se convertido en una teoría de segundo orden o
nivel, respecto de las teorías científicas.
El hacer un estudio de Historia de la Ciencia implica un análisis de los textos
científicos originales, para luego interpretarlos metodológica, lógica y
epistemológicamente y así finalmente lograr una reconstrucción racional de lo que ha
sido el proceso generativo-evolutivo de la ciencia en estudio.

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