El problema del hombre

Para comprender lo humano es necesario partir de la siguiente pregunta: ¿Qué es el hombre?.

Son varias las vertientes por la cuales podemos partir. Para abordar este tema desde su justa dimensión es necesario clarificar que no estamos hablando sólo del hombre desde el punto de vista biológico y entendemos además al hombre como género que agrupa a mujeres y hombres.

Parece evidente decir que se es hombre por nacimiento, pero existen ciertos actos inhumanos que ponen en duda esta premisa. Para que podamos reconocer a la humanidad se necesita hacerla efectiva, no sólo con la presencia física del individuo o como la expresión en actos de ese individuo. Las etiquetas sociales de corto alcance ayudan a identificar a las personas bajo ciertas características pero  de ninguna forma nos permitirán adentrarnos al estudio las complejidades del comportamiento humano. Para alguien que se guía en estas etiquetas le resultará fácil identificarse dentro de alguna y optar por una pose que le permita no estar en la orfandad y necesita identificarse en algo, esto resulta práctico mientras no se asuma como única posibilidad. El hombre no se conoce por lo que lo delimita sino porque siempre es posibilidad.

Origen del humanismo

Los lemas “Conócete a ti mismo” (Sócrates), y la frase “Nada en demasía” (Aristóteles) proviene del santuario de Apolo en Delfos en la antigua Grecia (situado al norte de Corinto). Resulta notable que esta fase describa el giro por que cual pasó el pensamiento en ese momento. Los presocráticos se orientaron hacia el conocimiento de la exterioridad y posteriormente fue Sócrates quien fijó su pensamiento hacia el autoconocimiento. La indolencia y la indiferencia son los obstáculos que nos separan de conocer a los demás y a nosotros mismos.

Conocerse a sí mismo es tener la posibilidad de identificar aquellas características en común que se comparten con todas las personas.

La antropología filosófica es el conocimiento del hombre desde la Filosofía. Indaga en la entrañas de lo que llamamos hombre para mostrarlo. Se postra en variantes como el papel de la naturaleza, la determinación de lo que debe de ser el hombre por lo que es, las condiciones naturales del hombre, el conjunto de condiciones o elementos que lo constituyen a su modo específico de existencia, animal simbólico, naturaleza incompleta que es capaza de autoproducirse culturalmente.

Las ciencias sociales, consideradas como ciencias del hombre porque estudian las diferentes manifestaciones de sociedades, que no son otra cosa que la acción de un grupo determinado de hombres que interactúan de alguna forma. Este comportamiento grupal nos permite reconocer una regularidad en la naturaleza del hombre bajo ciertas circunstancias. Si bien es cierto que esta identificación no podría aplicar para todos los casos la lección que nos deja es la manifestación de elementos comunes entre los hombres bajo ciertos escenarios.

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